No hay duda de que la universidad es una etapa decisiva para el resto de tu vida: conocerás algunos de tus mejores amigos, llegarás a la mayoría de edad, descubrirás cómo convertirte en lo que “quieres ser cuando grande”, y conquistarás la responsabilidad de aprender a manejar tu propio dinero, ¿qué tan preparado te sientes para hacerlo?

En los últimos meses, un grupo conformado por una doctora en economía, un antropólogo, un sociólogo, un psicólogo y un financista, hemos investigado qué conocen y cómo se comportan los estudiantes de la facultad de Finanzas, Gobierno y Relaciones Internacionales de la Universidad Externado de Colombia y de la facultad de Economía de la Universidad Nacional de Colombia frente al manejo de sus finanzas personales. Los resultados nos permitirán diseñar recursos de aprendizaje para ayudarte a lograr tus objetivos financieros de corto y largo plazo como comprar el regalo para ese familiar que cumple el próximo mes, “salir de mochilero” en la semana de receso, hacer un intercambio en otro país, formar tu propia empresa, entre muchos otros.

Mientras tanto, hemos creado este especial en el que queremos compartir contigo el Top 10 de las cosas que puedes aprender ahora para empezar a manejar de la mejor forma posible tus finanzas en los próximos semestres.

10. LA UNIVERSIDAD ES MUCHO MÁS QUE UN LUGAR AL QUE IRÁS A ESTUDIAR

university-105709_640Los cambios que experimentarás en los próximos años son muy emocionantes; descubrirás que, si bien es muy importante que cumplas con las responsabilidades que empiezas a asumir ahora, también es necesario gozarse y divertirse en este proceso de formación que está por iniciar. En este contexto, y durante los próximos cinco años, tomarás algunas de las decisiones más significativas para tu vida:

[alert type=”success”]¿qué nivel de gasto asumirás? • ¿cuántos semestres pagarás? • ¿qué productos de ahorro adquirirás? • ¿cuánta deuda acumularás? • ¿dónde trabajarás? • ¿cuánto quieres ganar? • ¿cuándo y dónde harás tu posgrado? • ¿qué activos comprarás? ¿cuánto patrimonio construirás?[/alert]

 

09. LOS CONOCIMIENTOS POR SÍ SOLOS NO SON SUFICIENTES

Estudiar una carrera como finanzas o economía te da una ventaja sobre otras carreras, sí. No obstante, los conocimientos por sí solos no garantizan buenas decisiones. Para tomar las mejores decisiones frente al manejo de tu dinero deberás conectar también tus actitudes y comportamientos.

¿Cómo hacerlo? Lo que aprenderás a lo largo de la carrera no se aplica únicamente en empresas o en el gobierno, sino que es posible trasladarlo a nuestras propias vidas, ¡te sorprendería cuántas lecciones valiosas deja para el caso el estudio de la crisis financiera de Grecia, por ejemplo!

Pregúntate cómo cada nuevo conocimiento enriquece tu vida personal, tus relaciones o tu familia. No pierdas la oportunidad de experimentar, de preguntar, de cuestionarte y, sobre todo, de actuar –con la cautela de estudiante– aquellas cosas que empezarás pronto a descubrir.

 

08. PLANEACIÓN: EL HÁBITO MÁS IMPORTANTE

Si te viste la película de Disney Inside Out (Intensa-mente) te sorprendería lo parecida que es a la realidad. Desde un punto de vista psicológico podríamos afirmar que no son cinco emociones las que nos guían en el día a día de nuestra vida, como en el caso de Riley, sino al menos cinco habilidades: la memoria de trabajo, la flexibilidad, la monitorización, la inhibición de conductas y la planificación.

Hasta ahora tu cerebro ha desarrollado todas en alguna medida; sin embargo, la inhibición de conductas, la flexibilidad y la memoria de trabajo son fundamentales para el manejo que empezarás a hacer de tu dinero. Lo que hemos podido intuir en nuestra investigación, es que la universidad es el momento más adecuado para fortalecer tus habilidades de planificación.

Empieza ahora a establecer metas de corto y largo plazo, formula planes y programas para alcanzarlas, autorregula las tareas que tendrás que realizar en cada uno de ellos y ejecútalas eficientemente: ahora, como nunca, tienes tiempo para aprender a hacerlo.

 

07. “AHORRA” O NUNCA

Las finanzas te permitirán entender cómo el tiempo es una de las variables más poderosas para multiplicar tu dinero adecuadamente; mientras lo descubres haz todo lo que puedas por empezar a ahorrar desde ahora: para tu intercambio, para una bici que te permita ahorrar en transporte, para tu maestría, o para crear tu propia empresa, entre más pronto comiences mayor será la ventaja que tendrás para formar tu patrimonio frente a quienes esperan el primer sueldo.

Recuerda, no importa lo “grande o pequeño” del ahorro, es el momento, “ahorra o nunca”.

 

06. CADA SEMESTRE TRAE SU AFÁN

En los próximos años descubrirás que el crédito puede ser una herramienta muy útil para tus finanzas personales y que construir un historial crediticio a tiempo te dará ventajas para el día que decidas comprar tu propio carro, obtener un crédito para tu negocio, o –por qué no– comprar tu propia casa.

Sin embargo, obtener un crédito es más fácil de lo que resulta administrarlo, razón por la cual te sugerimos esperar a aprender más sobre cómo funciona y te motivamos a que preguntes y te asesores de tus familiares y profesores sobre las mejores formas de endeudarse. Antes de empezar a construir tu historial crediticio asegúrate de haber desarrollado buenos hábitos de consumo, planeación y ahorro.

 

05. CONOCE EL “MUNDO REAL” DE LAS FINANZAS

Que no llegue el día de tu graduación sabiendo diseñar estrategias de cobertura de riesgo con instrumentos derivados en el mercado de capitales y sin saber cómo funciona una cuenta de ahorros. Acércate al sistema financiero y conoce lo que este tiene para ofrecerte; verás que existen entidades y productos que se adaptan a cada una de las necesidades que poco a poco empezarás a tener en la vida (ahorro, crédito, inversión, protección). Entender qué productos existen y cómo funcionan te ayudará a tomar decisiones informadas en el momento en que estés preparado para hacerlo.

Cuídate también de los esquemas informales de ahorro, endeudamiento e inversión. En el “mundo real” de algo tan bueno no dan tanto: recuerda, la rentabilidad y el riesgo generalmente van en caminos opuestos. Aprovecha la experiencia de tus familiares y profesores pidiéndoles consejo y conviértete paso a paso en un experto.

 

04. ¡FUERA PREJUICIOS!

Que “ahorrar es muy caro”, que “el crédito es malo”, que “si no se tiene mucha plata no es posible invertir”; has llegado al lugar donde todas estas afirmaciones se ponen a prueba. A medida que avance tu carrera empezarás a descubrir los mitos y verdades de las finanzas, dentro de este proceso será muy importante tu pasantía porque te permitirá conectarte con el “mundo real”. No tienes que resolver ahora dónde quieres trabajar o qué quieres hacer tan pronto termines la universidad, pero aprovecha no solo el contenido de tus clases sino la experiencia de tus compañeros de otros semestres y profesores para explorar todas las alternativas que una carrera como esta te ofrece.

 

03. ESTUDIA FINANZAS, HABLA DE FINANZAS

El recurso más importante de aprendizaje en finanzas es la experiencia. Hablar de finanzas personales con tu familia, compañeros y profesores te permitirá aprender muchas más cosas que no encontrarás en la biblioteca o incluso en Google. Deja a un lado la pena y no temas preguntar para empezar a construir el camino a ser un profesional de tus finanzas personales.

 

02. NO TODAS NUESTRAS DECISIONES SON RACIONALES

Muchas de las elecciones que hacemos a diario no son sencillas: las opciones no son fácilmente comparables y nuestras restricciones van más allá del dinero (también está el tiempo o normas sociales que te impiden hacer cosas que puedan afectar una amistad, por ejemplo). En la universidad tomarás decisiones que tendrán efecto sobre tus finanzas personales todos los días y, en este contexto, la “irracionalidad”, entonces, estará a la orden del día.

Lo anterior no es algo negativo; de hecho, hasta cierto punto está bien. Lo que hemos visto es tan importante aprender de finanzas como conocernos a nosotros mismos a la hora de manejar nuestro dinero. Errar es una valiosa fuente de aprendizaje siempre que no perseveremos en el error; recuerda que quien sabe lo fácil que a menudo es equivocarse está mejor preparado.

 

01. MÁS ALLÁ DE LAS MATEMÁTICAS

Aceptémoslo, aunque seamos financistas o economistas nuestra capacidad cognitiva –como seres humanos– es limitada; esto significa que aunque tuviéramos toda la información necesaria para tomar la mejor decisión, no seríamos capaces de procesarla, como quizás lo pueda hacer un computador.

Una de las cosas que hace atractivas las finanzas es que tienen tanto de ciencia como de intuición. Lo que hemos podido ver en nuestra investigación es que para tomar decisiones a diario tomamos atajos mentales, estrategias simplificadoras que nos conduzcan a elecciones óptimas; la mala noticia es que es fácil fallar al hacerlo, la buena noticia es que son procesos que se pueden entrenar para mejorar la forma en que tomamos decisiones en escenarios de incertidumbre; escenarios que pueden manifestarse en cosas aparentemente tan sencillas como tomar un taxi o bus si vas tarde a clase, o almorzar en la cafetería de la universidad o en un restaurante en La Candelaria.

 

 

No hace falta esperar a graduarnos para tomar decisiones financieras, lo hacemos a diario y lo haremos cada vez más a medida que avanza la carrera. Si en su definición más básica las finanzas estudian la forma en la que asignamos recursos escasos a lo largo del tiempo –y en contextos de incertidumbre–, entonces los principios con los que, como profesionales, administraremos compañías o entidades públicas son los mismos con los que podemos hacer rendir nuestro famoso “sueldo de estudiante”; de cómo los descubramos y apliquemos dependerá, en gran medida, que logremos lo que queremos “tener cuando seamos grandes”.

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