Ahorrar dinero mes a mes es una de esas recomendaciones que todos sabemos que deberíamos seguir en nuestras finanzas personales y que, como tantas otras, la mayoría no seguimos. Más allá de si es menos, más o justo el 10% la pregunta es ¿qué podemos hacer para empezar a hacer esto posible todos los meses?

¿Y con eso basta para ahorrar dinero?

AHORRAR DINERO

Seguir tu consumo te permite entender qué gastos puedes liberar para convertir en ahorro mes a mes.

Depende de cuánto quieres ahorrar y para qué quieres hacerlo: esta es la parte que hace personales tus finanzas.

No hay un única fórmula para ahorrar; sin embargo, tomar conciencia de la forma en que gastamos es un buen punto de partida. Registrar a diario nuestros egresos no es sencillo pero es un ejercicio que todos deberíamos intentar tarde o temprano; podemos hacerlo en una libreta, en un libro de Excel (o su equivalente para Mac, o cualquier otro programa de hojas de cálculo), o en una aplicación para nuestros teléfonos o tablets, lo importante es darnos la oportunidad de experimentarlo.

En este punto generalmente nos asalta la duda: ¿cada cuánto registro mis gastos: en el momento en que los hago, por la noche antes de dormir, día de por medio? ¿qué tan detallado hago el registro de mis gastos? ¿los pequeños gastos -como golosinas que compro en la calle- los puedo agrupar en una categoría que llame “otros gastos”?…

¡Esta es la gracia del ejercicio! Toma una decisión en cada una de esas preguntas y asegúrate de entender por qué optas por ella. A manera de pistas nosotros recomendamos: registrar los gastos lo más pronto posible, con suficiente nivel de detalle y con unas categorías claras que te permitan después elegir qué cosas no son importantes ni urgentes dentro de lo que consumes día a día.

Recuerda que ahorro viene del árabe hurr, que significa libre.  Si quieres empezar a ahorrar dinero es más fácil liberar gastos que incrementar tu ingreso; si quieres empezar a liberar gastos lo mejor es re-cononocer cuánto gastas, en qué gastas, cómo gastas y por qué gastas.

¿Y si fallas en el registro? Respira profundo y vuelve a empezar, no pasa nada… incluso en esa situación tenemos la oportunidad de conocernos más a nosotros mismos: ¿por qué fallamos? ¿fue algo que no quisimos registrar? ¿nos dio pereza? ¿método equivocado? ¿…?

¡Manos a la obra! Si quieres más consejos para ahorrar te recomendamos este post de nuestro blog amigo Plata con Platica.

Hasta la próxima semana,

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